domingo, 10 de junio de 2012

EL SONIDO DE LAS FLORES



 Después de toda la lluvia que nos trajo abril,  mayo ha venido precioso, lleno de flores que inundan de color la pradera frente a mi ventana. La abro y una brisa cálida y perfumada inunda todos mis sentidos. Puedo oler las margaritas, las jaras, las amapolas…

Mis ojos apenas perciben  algunas luces y sombras; pero yo sigo ahí, sentada ante el cristal, sabiendo que tal vez mañana solo permanezcan los recuerdos grabados en mi retina; la vida me está gastando una broma pesada y no me va a permitir otra cosa. La cruel certeza de ese futuro no muy lejano es la que me ha obligado a aprender a sentirlas, a sentir su aroma, su calor, su sonido, su belleza…

Porque aunque yo ya no pueda verlas, en mayo, tras mi ventana, siempre habrá flores.


8 comentarios:

  1. Creo que decía Benedetti que podrán arrancar todas las flores pero no acabarán con la primavera. Me encantan las flores, porque expresan la belleza de forma muy natural, y sobre todo me gustan las flores del campo, las más sencillas que nos regala la vista.

    Un abrazo primaveral (todavía)

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  2. Triste y melancólica mirada a las flores, en esa ventana nunca faltarán en la retina que las miraba, siempre.
    Besitoo lunero, espero que sea un relato nada cierto, un dulce y hermoso momento. Cantan las flores.

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  3. Una actitud muy positiva ante un destino del que no se puede escapar. Así deberíamos reaccionar todos ante las adversidades, pero cuesta, cuesta mucho. Un relato emotivo, Teresa. Tengo una amiga que está en ese proceso y también es muy valiente. Besos.

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  4. Sabes, mientras te leía, recordé la película de la vida de Ray Charles, donde en un momento el le dice a la mujer que lo acompañaba sentado a la mesa, que en la ventana había un colibrí. Que importante es poder escuchar, oler y percibir...me dio toda esta sensación.

    Precioso.
    Un abrazo.

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  5. Como Natalia, espero que sea una ficción que escape de tu realidad. Pese a ello, has logrado un texto intenso, sentido y emotivo, con mucho sentimiento aún en su brevedad.

    Un abrazo.

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  6. Una vez leí, que todos deberíamos, en algún momento de la vida, decidirnos a cultivar nuestro propio jardín... un jardín interno. Pienso que ciertamente, cada persona tiene el suyo (aunque quizá no lo imagine), y allí están y estarán todas las flores más bellas que seamos capaces de sembrar, deleitándonos con su aroma... siempre, allí.
    Es bello y triste tu escrito, y al igual que Neo y Nati, una se queda pensando si tiene que ver la realidad o es solo un toque de inspiración... obviamente, espero que se trate de esto último...
    Un beso al vuelo:
    Gaby*

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  7. Este micro nació para un certamen que llevaba por título: "No hubo flores",afortunadamente es todo ficción pero es cierto que me salió muy triste, cosas de los estados de ánimo, supongo...
    Besos

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  8. También me gusta mucho el olor de la jara y su vistosidad. Aunque no haya flores, habrá que seguir creyendo en las pequeñas cosas hermosas que hay a nuestro alrededor.

    un saludo

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