miércoles, 18 de julio de 2012

MI JUEVES CURIOSO

LA CURIOSIDAD ... MATÓ AL GATO




Amanece, me levanto y me asomo a la ventana, descorro ligeramente el visillo, un movimiento casi imperceptible, lo suficiente para ver sin que me vean.

Un día más la ciudad empieza a cobrar vida, veo gente, mucha gente, caminan apresurados hacia sus trabajos. Veo un hombre con un traje gris, alto, guapo, para a comprar el periódico y sigue su camino, más adelante detiene un taxi y sale de mi campo visual.

Veo niños con mochilas de ruedas y caras de sueño tirando de la mano de sus madres que no dejan de hablar por el móvil.

Veo una anciana que asoma por debajo de los cartones donde ha dormido, un día más.

Veo el autobús lleno de gente, el 52, tiene su parada justo enfrente de mi portal, bajan tres o cuatro personas con la mirada perdida abrochándose el abrigo, hace frío, todavía está un poco oscuro, dudo que hoy brille el sol, demasiadas nubes en el cielo.

La vecina del tercero sube con el perro, es enfermera, trabaja de noche, se cruza en el portal con ese chico tan raro que ha alquilado el ático, apenas se saludan, una ligera inclinación de cabeza y un murmullo.

Es curioso, yo podría formar parte de ese mundo, convertirme en una jugadora más de la partida en lugar de ser una simple espectadora que observa a través de una ventana indiscreta y juega a adivinar la vida de los demás, pero el pánico me paraliza; a lo mejor algún día… si consigo reunir las fuerzas suficientes para abrir la puerta y salir al exterior.






25 comentarios:

  1. En este caso tiene su lógica, miedo a los espacios abiertos, mala cosa. Bueno a lo mejor en algún momento se anima y casi sin darse cuenta sale al exterior.
    Muy buen final
    Un abrazo

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  2. Tere aqui te mando mi enlace http://ferliteraria.blogspot.com.es/
    Gracias por tu liderazgo

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    1. Hola Fabián!
      Gracias a ti por participar, ya te he enlazado.
      Un beso

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  3. Lo que parece un relato cotidiano, da la vuelta con ese final inesperado. Buen relato

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  4. Me gusta el giro, el pánico no deja sacar las narices mas allá de la ventana, y la espectadora hace del paisaje de afuera su propia novela. Linda manera de ver otra parte curiosa de la vida.

    Un abrazo curioso.

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  5. En este caso la curiosidad no mató al gato, es que ya esta muerto de curiosidad, o muerta. Tener miedo a los espacios abiertos es bastante malo para una vida sana y saludable mentalmente.

    Nena, creo que el calor me ha quemado las pocas neuronas que me quedaban en el cerebro y no escribo nada. I´m sorry.

    Un abrazo fuerte para todos/as l@s curiosos/as :-)

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    1. No te preocupes, descansa y pon la neurona a remojo :))
      Un beso

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  6. Podría ser el contrapunto de mi escrito, o la moraleja. Me imagino ese miedo a salir de la seguridad de su espacio. Me gusta tu vida de espectadora y esas escenas que has descrito. Un beso.

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  7. Tengo curiosidad por saber que siente, piensa, vive, ese alguien que se esconde detras de un visillo. Vivir en una colmena y no ser la reina, espectadora de la comedia diaria sin atreverse a regalar un aplauso.
    Un besooo

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  8. Es más fácil observar desde la distancia, sacando nuestras propias conclusiones (aunque erróneas) que intervenir y participar directamente en las vidas de cada una de las personas con las que nos encontramos. Para mí es muy importante la privacidad, acompañadad de la intimidad y la reserva.
    Me agradó tu exposición, es clara y directa.

    Un saludo :)

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  9. Muy bueno Tere, conforme iba leyendo me iba haciendo a la idea de comentarte sobre lo interesante que es muchas ver pasar las vidas de la gente y como tras esa curiosidad a veces jugamos a hacernos una idea de cuales pueden ser sus destinos. Pero el sorpresivo final lo ha trastocado todo. Dificil debe de ser observar y no poder intervenir, no por no querer si no por no poder.

    Tenías razón en lo de los finales sopresivos, jaja. Lo sabía, pero lo ratifico.

    Un abrazo fuerte y feliz jueves

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  10. Lastimosa y dolorosa la situación de esas personas que , atadas por el pánico, no consiguen vencer su temor a arriesgarse andar entre los otros. Para ellos, supongo, contentarse con observar desde lejos debe resultar la manera en que llegan a sentirse algo integrados.

    Un abrazo...y felicitaciones por el éxito de tu propuesta!...por el buen número de participantes podemos decir que el tema resultó muy inspirador!

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  11. Angustiosa la vida entre cuatro paredes, en este caso esa curiosidad tal vez sea lo único que les une al resto. Un relato con final inesperado.
    Un abrazo.

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  12. Tere, dicen que la agorafobia es muy dura y aquí lo muestras con toda claridad. Vivir la vida encerrado por miedo a salir de ella tiene que ser espantoso. Pero se cura, afortunadamente hay terapias que la curan, esa y todas las fobias. Muy buena entrada. Besos.
    (Ya ves que sí estoy mejor)

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  13. Siendo como somos los humanos animales sociales, debe de ser muy duro no poder estar por un incontrolable terror en aquellos escenarios en los que esta socialización tiene lugar, como la calle.
    Tengo algunos amigos que padecen agorafobia y lo pasan francamente mal.
    Un abrazo.

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  14. Es un lugar cómodo y seguro el de tu protagonista, sin dudas cuando uno se detiene a mirar a los demás como se mueven como piezas en una partida de ajedrez, autómatas, no dan ganas de insertarse a simple vista, pero toda una dimensión de cosas mas imperceptibles de las que nos estaríamos perdiendo. Te cuento a modo de confidencia que, si bien ahora no estoy trabajando fuera de casa, hace unos años si lo hacía y en los momentos por la mañana en que salía de la boca del subte hacia la superficie junto a una columna de gente que iba al trabajo, si bien era incómodo, no podía dejar de sentir un leve orgullo de ser parte de la fuerza de trabajo de mi ciudad.
    Te mando un beso Tere, amable conductora

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  15. Qué inquietante relato.
    Logras un magnífico contraste entre ese mundo que se va describiendo y el final, con el aislamiento tan profundo.
    Un saludo,
    Ramón Alcaraz

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    1. Muchas gracias, profe, por tu visita y tu comentario.
      Un beso.

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  16. Me encantó el relato, como a través de la mirada nos va dibujando el paisaje cotidiano y sus percepciones acerca de cuanto ve... La curiosidad la lleva a una contemplación tácita, sus miedos la dejan en ese lugar donde las realidades deben acomodarse a su propia cuenta e imaginación.
    Muy buen aporte, me gustó mucho la propuesta!
    Besitos al vuelo:
    Gaby*

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  17. Un buen punto de vista, la curiosidad, la observación, el único entretenimiento de un agorafobico.
    Un beso

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  18. Una observadora que muestra con lujo de detalles la vida ahí afuera, una vida que hasta el final uno no sabe porque le da tanta curiosidad. Ese último giro es el remate perfecto.
    Un abrazo enorme.

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  19. Muy buena observadora como dice Sindel, pero más que observar creo que seria mejor participar y convivir con aquellas personas para conocerlas un poco más y que te conozcan pues así supongo cambiar de forma positiva aquellos mundos, ahogándose en el cotidiano,actuando como robots, sin mirarse el rostro, ni el corazón y sin hacer ningún reparo

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  20. Debe ser muy triste vivir en un mundo tan pequeño sabiendo que fuera hay tanto. Dicen que hay personas con agorafobia que no pueden ni observar el mundo exterior.Inesperado final que nos hace participe de una real... Muy bueno, Tere

    Besos

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  21. Debo reconocer que el mundo exterior es bastante hostil y lo atropella a uno, en muchas ocasiones. También he pensado en lo reconfortable y seguro, que es mi habitación, mi cocina, mi comedor, hasta mi patio que me dan ganas de encerrarme, como en una cárcel o suerte de preso domiciliario. Pero, siempre hay que salir porque la curiosidad de lo que me puede esperar afuera es inevitable y siempre me hacen recapacitar a no vivir esa existencia tan reducida...

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